En pleno centro de Pucón: Los otros mundos tras la cerca en el Lof Marta Cayulef

Una vez que se cruza el portón para entrar al Lof Marta Cayulef, uno de los linajes mapuche más antiguos de Pucón, cambia radicalmente la perspectiva del entorno urbano. Inserto en medio de una ciudad que recibe año a año a miles de visitantes, estar en este Lof es como acercarse a ese paisaje que debió caracterizar la zona antes de que Pucón se moldeara al desarrollo del turismo y a los intereses de la industria inmobiliaria.

De hecho, según el Informe “Análisis de Proyectos de Inversión, Región de La Araucanía” elaborado por el Observatorio Laboral e Ider-Ufro, Pucón obtuvo el tercer lugar a nivel regional por mayor monto de inversión total de proyectos privados aprobados en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental entre enero de 2019 y agosto de 2021, sumando un total de 125 mil millones de dólares de inversión, en su mayoría de proyectos inmobiliarios. 

Extraído del Informe “Análisis de Proyectos de Inversión, región de La Araucanía 2019-2021”

Este nivel de desarrollo de proyectos de inversión en Pucón, hasta ahora, no impedía a las familias mapuche del Lof Marta Cayulef ingresar a sus sitios ceremoniales, a pesar de que sí venían denunciando hace décadas la intervención de estos espacios.

Las tierras del Lof Marta Cayulef se encuentran divididas entre lo que es de las familias mapuche descendientes y lo que según se ha denunciado fue apropiado fraudulentamente, durante la década de los 80, por el empresario local Juan Luis Eltit Zerené,  cuyo registro de propiedad en el Conservador de Bienes Raíces de Pucón data de 2013.

Este deslinde es el lugar donde se ha registrado la defensa material del Lof y también donde han recibido el peso del Estado a través de la acción policial. Cruzando esta cerca nos encontramos con dos realidades opuestas.

Por una parte, la devastación que dejaron los trabajos iniciados este año por Eltit. Árboles de diversos tamaños y edades volteados, muchos de ellos con sus raíces al descubierto. Árboles, aún en pie, con sus troncos baleados pues fueron escudo natural contra las municiones de la policía. Huellas de la acción de la maquinaria que arrasó con todo a su paso, mientras pudo.

Frente a este triste escenario, con los cerros de Quelhue de fondo, aún persiste la flora y fauna característica de Wallmapu. Un espeso y fresco bosque abrigado con la sombra de enormes coihues, coloridos arrayanes, altos hualle-robles, frondosos maquis y largas copihueras, mientras se oye un sin fin de cantos de la diversa avifauna que allí habita.

Un lugar cargado de espiritualidad, no sólo por la energía misma de la naturaleza, sino porque cobija a los sitios ceremoniales y eltun, o cementerios mapuche ancestrales, que el Lof ha buscado preservar durante años.

 

Ambas realidades, ubicadas dentro de lo que corresponde al Título de Merced de 1908 de Marta Cayulef, son fruto de la pugna entre los intereses económicos y la defensa de los bienes naturales y patrimoniales, que desde abril de este año resurgió, cuando una vez más, el poderoso empresario Luis Eltit Zerené, nombrado hijo ilustre por el municipio local en 2020 y dueño de gran parte del comercio en Pucón, llegó de forma inconsulta y arrasante sobre los espacios donde descansan los ancestros mapuche. 

Los mismos ancestros que fueron reducidos cuando el Estado chileno violó sus propios tratados de paz y avanzó hacia Wallmapu y que a pesar de ello, tendieron la mano a los colonos inmigrantes, como la familia Eltit, que llegaron a estas tierras buscando un mejor porvenir.  

Después de 7 meses de oposición, denuncias y resistencia territorial, los trabajos de construcción de un cerco, un muro y un camino, fueron paralizados temporalmente por el Consejo de Monumentos Nacionales. Sin embargo, mientras aquello no ocurría se sucedieron diversos hechos que se suman a una historia de apropiación, de tala indiscriminada de bosque nativo y de vulneración de sitios espirituales ancestrales que viene desde hace décadas y que este 2021 llegó a su punto más álgido. 

En parte, porque ni los más de mil ciento treinta millones de pesos por diversas infracciones contra empresas del clan Eltit, fueron suficientes para detener las obras que en abril de este año emprendió en el terreno que pertenece al Lof Marta Cayulef de Pucón, y que guarda a los pies de cada árbol nativo, que aún subsiste, los restos de ancestrales cementerios mapuche.

Las infracciones fueron cursadas en junio y julio de 2021 contra las empresas: Inmobiliaria los Guindos y Supermercado Oriente, ambas propiedad del clan Eltit, por infringir la Ley General de Urbanismo y Construcciones y el decreto Nº 850 del MOP, por explotar el camino público Balsa Antigua. 

Mapa del Servicio de Impuestos Internos, SII. Propiedad Rol 103-31, intervenido este año por Eltit.

Respuesta Dirección de Obras a denuncia del Movimiento Ambiental Intercultural de la Cuenca del Trancura

En el documento puede leerse la respuesta de la Dirección de Obras Municipal ante la denuncia del Movimiento Ambiental Intercultural de la Cuenca del Trancura, MAI de Pucón, por la tala de bosque nativo en el territorio donde existen los eltun y sitios ceremoniales mapuche del Lof Marta Cayulef. En las páginas 4 y 5, que muestran los partes de los funcionarios municipales, se detallan las altas multas que por un lado ascienden a casi 385 millones de pesos y, por otro, a más de 745 millones de pesos. Infracciones que fueron remitidas al Juzgado de Policía Local de Pucón.

Tampoco fueron motivos suficientes para impedir la ejecución del proyecto de Eltit, que se desarrolló con el resguardo de Carabineros gracias a una medida de protección emanada de la Fiscalía de Pucón, la antigua data de los recientes hallazgos arqueológicos que corresponden a 12 fragmentos de alfarería mapuche pertenecientes al Complejo Pitrén, “siendo datada de forma consistente entre ca 300 DC y 1200 años DC”, según estableció el Informe de la Dirección Museológica de la Universidad Austral de Chile, el pasado 13 de septiembre de este año.

Vestigios arqueológicos encontrados en el terreno intervenido por Eltit.

Prácticas poco éticas y reñidas con la ley que en otras latitudes también han causado molestia a quienes viven en las cercanías de los proyectos de la familia Eltit, como ocurrió con los vecinos de calle Camilo Henríquez en Valdivia, Región de Los Ríos, donde debieron convivir con fuertes ruidos, temblores generados por las obras, profundas y riesgosas excavaciones y potentes focos encendidos las 24 horas, entre otras. 

Pucón ciudad turística por tradición implantada por el propio Estado a partir de 1930, esconde mucho más detrás de esas temporadas veraniegas, tacos que saturan la comuna, playa, sol y carrete. Al parecer, esta nebulosa turística que ha invisibilizado la existencia de los Pueblos Originarios de la zona, está empezando a diluirse dejando aparecer su presencia, su voz y su newen.

 

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