Escribe Felipe Leal. Publicado el 16 Diciembre del 2021 a las 10:54 PM. Última actualización: 21 de Diciembre del 2021 a las 2:02 PM.
Con Lucía Hiriart, el otro silencio (no el de sus víctimas), aquel Pacto de Silencio entre autores, gestores y cómplices de atrocidades se mantuvo intocable. La última gran testigo de la dictadura cívico–militar chilena, de puesto privilegiado en la mesa y probadas gestiones miserables, la esposa con “un grado más” que el general Pinochet, ha muerto cubierta por el mismo manto de impunidad.