De conceptos y asociaciones:Piñera y los caparazones de tortuga

Imagen extraída de https://intufx.com/the-financial-shell-game/

Voy por la calle manejando. Enciendo la radio del auto mientras veo la manifestación de los colectiveros frente a la municipalidad. De la emisora sale la perorata huera del presidente Piñera. Y de lo poco que rescato de su discurso -nada sustancial, lleno de palomas de paz sin alas ni pies-, es la siguiente asociación de ideas: la pandemia del coronavirus y la pandemia de la crisis social.

Me llama la atención cómo los hechos resignifican las crisis. Pero también es curioso observar cómo opera el pensamiento cuando muestra esta clase de asociaciones. Aquí es cuando los conceptos y las asociaciones explican más la mentalidad del emisor que del hecho en sí.

Si ya el señor Piñera al usar la palabra “guerra” lleva al extremo los recursos del lenguaje para referirse a las manifestaciones causada por la crisis estructural del modelo económico me parece que asociar la pandemia del coronavirus con pandemia de la crisis social, es cometer un acto de torpeza absoluta.

No obstante, sabemos cómo opera la racionalidad empresarial.  Las películas de Charles Chaplin y la línea de montaje de Henry Ford, algo sugieren al espectador. Estamos al corriente sobre la visión cuantitativa que promulga, pero “externalizar” la crisis estructural del modelo ya es mucho.

Aquí es donde el pensamiento empresarial reboza la política al concebir la crisis como una situación externalizada. Conocemos cómo opera dicha lógica cuando vemos los camiones madereros bajar de San Juan de la Costa en la comuna de Osorno. La visión predominante, expolia la realidad, la divide y enseguida la pone a circular.

Externalizar las consecuencias de las manifestaciones sociales de octubre del año pasado, con la denominación de guerra ya era una exageración, al internalizar en la sociedad la idea de enemigo común. Sí, volver a la propia sociedad su enemigo. Vieja doctrina. Pero asociar la idea de pandemia del coronavirus con pandemia de la crisis social, no es solo seguir con la misma lógica de externalizar un problema sin concebir el principio de causalidad -la desigualdad en este caso-, sino también implica emplear la emergencia del COVID-19 para absorber una problemática seria y estructural. Es decir, política.

La visión empresarial no solo “externaliza” sino también fagocita la realidad. La rodea hasta absorberla en su núcleo.  Externalizar la crisis como si fuera el derrame de petróleo o la caída de un relave minero a un pueblo cercano por “factores externos” es un asunto delicado. Porque enajenarse de los problemas, negar la realidad y bloquear soluciones de fondo conlleva a lo que estamos viviendo como sociedad chilena.

Es curiosa la asociación de las conjunciones del discurso del Señor Piñera. Deja en evidencia su talento acrobático para operar en las “acciones” del discurso. Porque lo hace sin escrúpulos. Como el juego Pepito Paga Doble, el Señor Piñera especialista, juega con los vasos de la realidad y esconde la bolita. Pero, sometido al juego, no se permite ver el entorno.

La gracia de su talento para administrar caparazones de tortuga no se compara a la vehemencia de los bocinazos de los colectiveros. No se compara al ímpetu de las protestas de octubre y las huelgas feministas de marzo.  ¿Al fin y al cabo, de dónde ha venido el actual escenario de desigualdad y explotación? De una batidora vieja que reproduce el orden que hay que cambiar o simplemente, eliminar. Para nuestra suerte, la realidad está cambiando y lo que antes era algo abstracto hoy se ha vuelto real, tan real como los bocinazos, tan real como los meses de protestas.  Es momento de sacar al jugador, destapar la estafa y atrapar la pepita.

 

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Créditos de la cortina del podcast de la sección de opinión Stand Up Tragedy:

* Voces: Cristina Añasco y Andrea Freites.
* Tema musical (autorizado): “Santa Lucía”, de La Rata Blusera.
* Producción: Equipo Proyecto Aurora.

¡Gracias!

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