Nueva víctima fatal por represión estatal:Joven manifestante fallece luego que Fuerzas Especiales impidiera atención del SAMU

Dolor, consternación e indigación ha causado la muerte de Abel Acuña Leal, no sólo entre sus familares y amigos sino que en los millones de chilenos y chilenas que han salido a las calles, durante ya 4 semanas, a exigir derechos fundamentales y vida digna.  El joven maipucino de 29 años, que sufría de una dolencia cardíaca, falleció de un paro cardiorrespiratorio este viernes 15 de noviembre en la Plaza de la Dignidad, luego que personal del Servicio de Atención Metropolitana de Urgencia, SAMU, no pudiera prestarle la atención médica adecuada debido al ataque de carabineros de Fuerzas Especiales, que impidió el accionar del personal médico.

A pesar de que los agentes represivos del Estado fueron advertidos en innumerables oportunidades de que en el lugar estaban trabajando funcionarios del SAMU, de todas formas arrojaron gases lacrimógenos, hicieron uso de escopetas antidisturbios y del carro lanzaaguas.

Por este grave hecho, es que este sábado 16 de noviembre, la Asociación de Funcionarios del Servicio de Atención Metropolitana de Urgencia emitió una declaración pública denunciando que además de no permitir salvarle la vida a Abel Acuña, el accionar policial dejó a una paramédico con heridas en su pierna luego de recibir los balines de carabineros.

Rodrigo Vergara, amigo de la víctima, relató a Proyecto Aurora los críticos momentos en que Abel Acuña se descompensó y fue auxiliado, inicialmente, por brigadas de primeros auxilios presentes en el lugar y luego por personal del SAMU. Ésta se convirtió en la última participación del joven como manifestante del descontento social actual, a sólo horas que se anunciara con bombos y platillos el llamado “Acuerdo por la Paz y Nueva Constitución”, firmado entre la coalición oficialista del gobierno de Sebastián Piñera,  parte del Frente Amplio y la ex Nueva Mayoría, a excepción del Partido Comunista.

La tarde del viernes, era la tercera manifestación en la que participaban ambos amigos. Minutos antes del trágico hecho, se sacaban fotografías iluminados por los fuegos artificiales que, caída la noche, explotaban en el cielo santiaguino. Todo ello en medio de un aire irrespirable, cargado de gases lacrimógenos que, según cuenta Vergara, ya no se sentían como en los primeros días de movilización nacional, sino que mucho más tóxicos. De pronto,  Abel Acuña comenzó a desplomarse.

Me dijo: Me siento mal; y yo le dije: ¡Huevón, vamos! Caminamos como 10 metros cuando me pescó y ya se iba a descompensar, me miró, sonrió y lo senté en la solera, en ningún momento cayó, nunca se golpéo, ni mucho menos del caballo… Yo lo senté en la solera y lo acosté hacia atrás, en seguida de eso llegó mucha gente… Entre todos lo tomamos y lo llevamos hacia donde estaba la Cruz Roja. Ahí ya logramos un poco de calma, porque era gente que sabía, inmediatamente empezaron a reanimarlo, una niña que le hizo respiración boca a boca”.

Luego de estas primeras atenciones Vergara relata que llegó hasta el lugar personal médico: “¡Hay una persona! Todos gritando hacia afuera lo que estaba pasando, no pasaron dos minutos y llegaron las personas del SAMU”. Acto seguido llegó la ambulancia, la que no pudo avanzar debido a la acción de carabineros, “y cuando la ambulancia viene a dar la vuelta por la rotonda, los pacos se acercan… toda la gente que te cuento que había ahí voló, tuvieron que irse… en eso llegó una lacrimógena a medio metro de nosotros, humo, nos tragamos casi entera esa lacrimógena”.

Posteriormente, al no poder acercarse la ambulancia al lugar donde estaba personal del SAMU atendiendo a Abel, se tuvo que trasladar al joven, entre varias personas, momentos en que actuó el carro lanzaaguas, interrumpiendo el traslado de Abel al vehículo de emergencia, cuando la propia ambulancia fue atacada por el chorro de agua. “Estábamos todos mojados, el guanaco les tiró agua a todos e incluso a la ambulancia, incluso a la misma ambulancia que tiene luces reflectantes, que es evidente para cualquier ser humano que algo pasa, que es una ambulancia”, sostuvo Vergara.

Noticias falsas

Desde la misma noche del fallecimiento de Abel Acuña comenzaron a circular  versiones erróneas sobre las causas de su muerte, como que había caído desde el monumento del general Baquedano, información que incluso fue difundida por distintos medios de comunicación como Radio Biobío que más tarde actualizó su publicación. Versión completamente falsa, ya que Abel nunca se subió al caballo de Plaza Italia y tampoco presentaba lesiones por golpes, según informó Mario Goren, jefe de la ex Posta Central, recinto hospitalario al que fue trasladado el joven con un paro cardiorrespiratorio.

A raíz de este nuevo accionar policial negligente y criminal, el Instituto Nacional de Derechos Humanos, INDH, presentará una querella por homicidio por interrupción de acción de salvamiento. Según la denuncia de representantes de los médicos y de los paramédicos del Servicio de Atención Metropolitana de Urgencia (SAMU) acogida por el INDH, la acción policial habría hecho “imposible iniciar soporte inicial avanzado. En la ambulancia no pudieron entubarlo porque su vía aérea estaba llena de agua, por lo que solo pudieron ponerle una máscara laríngea (que no llega a los pulmones). Saliendo del lugar, la ambulancia habría sido alcanzada por varios proyectiles”.

Abel Acuña Leal,  laboratorista clínico de sólo 29 años, se suma a la trágica lista de fallecidos en contexto de movilizaciones sociales tras la rebelión chilena. Una lista que aún no ha sido confirmada del todo por las autoridades (el Ministerio Público confirmó 23 fallecidos, al 30 de octubre) pero que según investigaciones de Proyecto Aurora ya estaría acercándose a las 30 personas.

Revisa la entrevista completa a Rodrigo Vergara:

Video realizado por Joceline Videla y Alexander Carrizo

Declaración Pública Asociaciones SAMU Metropolitano:

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