Padres desmienten a alcalde Alessandri:Comunidad escolar no participó en decisión del cierre adelantado del año escolar

Fotografías de Alexander Carrizo
Fotografías de Alexander Carrizo

Con alarma y molestia reaccionó la comunidad escolar de dos de los liceos emblemáticos de Santiago, el Internado Nacional Barros Arana (INBA) e Instituto Nacional José Miguel Carrera (IN), luego de enterarse ayer domingo 3 de noviembre a través de un comunicado sobre el término anticipado del año escolar. Esta medida fue tomada por la Dirección de Educación de la Municipalidad  de Santiago, dirigida por el alcalde Felipe Alessandri (RN).

Según la tesorera del Centro de Padres del INBA, Haydee Salazar Valenzuela, se llegó este lunes hasta la Municipalidad de Santiago a entregar una carta impugnando la definición del edil. “Trajimos una carta rechazando categóricamente la decisión que acaba de tomar el alcalde, arbitrariamente. Es completamente falso que la comunidad se lo ha solicitado”, mencionó. La entrega  de la carta no se pudo concretar debido al paro de funcionarios municipales.  

Por su parte, el estudiante de 2° Medio del IN, Esteban Rodríguezexpresó que la noticia les sorprendió porque se les incluyó como parte deliberante de la medida: “Lo primero que nos llamó la atención es que se dice que se habló con la comunidad, y ningún consejo escolar participó, los estudiantes no participaron, otros estamentos tampoco participaron, lo que es totalmente injusto porque no nos enteramos hasta este domingo en la tarde”. Así mismo, el estudiante enfatizó  que, “al final, todo el año fue en vano, eso es lo que pensamos, porque peleamos por educación, queríamos mejores condiciones y resulta que se nos quitó el derecho a la educación, las condiciones no mejoraron y esta fue la nula respuesta de parte de la alcaldía”.

Con respecto, a las consecuencias académicas que esta decisión pueda provocar en la aprobación del año escolar, Rodríguez afirmó que sí es perjudicial. “Tuvimos bastante pérdida de clases… habían materias donde algunas personas tenían una sola nota, otros no tenían notas, también habían estudiantes con problemas de asistencia que tenían que recuperar hasta enero y se les cortó la oportunidad a todas las personas”, puntualizó. 

En este ámbito, la presidenta del Centro de Padres A-0 del Instituto Nacional, Karina Leyton, exigió que esta medida se revierta: “Nosotros rechazamos tajantemente la decisión que han tomado las autoridades, necesitamos y exigimos un término de año escolar como corresponde, no es posible que el término del año escolar se realice bajo estas medidas, con problemas de inasistencia, con problemas de falta de profesores”. Además, subrayó en la gravedad de la decisión municipal, ya que “así como hay un porcentaje de asistencia para poder cumplir el año escolar y poder pasar hacia el año siguiente, también hay un porcentaje de malla curricular que debe cubrirse y eso no lo está cumpliendo. El municipio de Santiago está incumpliendo con las necesidades de proveer la educación para la comuna”.

Condiciones precarias y criminalización de la protesta. 

Según  Karina Leyton, con este tipo de medidas, y con Yoris Rojas a la cabeza de la Dirección de Educación Municipal, el tema de fondo no se está tratando. “La educación pública en Chile es un problema. Hay 44 establecimientos en la comuna de Santiago y han comenzado con cerrar dos establecimientos que encabezan las movilizaciones, dos establecimientos que lideran, a través de su estudiantado, a todo un país”, analizó.

Justamente, fueron los y las secundarias del Instituto Nacional, Liceo Carmela Carvajal, Internado Barros Arana, Liceo 1 y otros de la periferia santiaguina, quienes encendieron la mecha del estallido social, que hoy se extiende en todo el país, con sus llamados a evasión masiva luego de las alzas a las tarifas del metro, siendo fuertemente reprimidos por el gobierno de Sebastián Piñera. La invocación de la Ley de Seguridad Interior del Estado del pasado 18 de octubre es un botón de muestra.

Según la dirigente del Centro de Apoderados del IN, el establecimiento ha levantado públicamente sus demandas en comunicados y petitorios oficiales para visibilizar las necesidades que poseen y por las cuales los estudiantes se han mantenido movilizados.  Esas condiciones precarias han sido supeditadas -comúnmente y sobre todo este año- por los medios de comunicación masivos a la acción policial y represiva frente a las manifestaciones estudiantiles de estos dos establecimientos, no sólo criminalizando la protesta, sino que generando la judicialización en muchos casos. En este sentido,  la dirigente señaló que “muchos dicen que los estudiantes del IN no quieren estudiar y que son flojos, pero en realidad si supieran la problemática interna que cargamos nosotros como padres y como familias estarían de acuerdo con nosotros”.

Frente a la respuesta de las autoridades, Leyton agregó que “reconocemos que muchas de las autoridades durante los años que lleva en la historia el IN y los colegios de la educación pública en Santiago no han respondido. Nosotros no sólo somos el Instituto Nacional, nosotros somos líderes de la educación pública y estamos aquí para exigir las mejoras no sólo para nosotros, sino que para para todo el país”.

En este ámbito y desde su realidad estudiantil, Esteban Rodríguez explicó que “tenemos falta de profesores, a veces nos tienen que despachar, nuestras salas y  baños son indignos, es cierto que a veces como estudiantes tenemos que llegar con martillos y clavos a arreglar nuestros pupitres para que se puedan mantener estables. Muchos baños están quebrados, algunos ya no funcionan, las cañerías, las salas se llueven. Los mismos ex alumnos del Instituto han invertido dinero, han invertido millones en arreglar las salas y es lo que llama más la atención porque después llega el alcalde a hacerse el lindo a mostrar como si lo hubiera arreglado él y eso es algo que nos da rabia a todos”, detalló el estudiante de 2° medio del Instituto Nacional.

Así mismo, desde el INBA, Haydee Salazar agregó que la realidad es similar al IN. “Todo el mundo critica mucho a los estudiantes, que todos los años es el mismo petitorio, pero si se fijan todos los años es el mismo petitorio porque nunca se han resuelto las demandas.  A principios de este año la DEM (Departamento de Educación Municipal) dijo que sí se habían cumplido las peticiones… pero eso no es cierto. En el caso del INBA, las salas de clase siguen lloviéndose, los estudiantes del internado  tienen una alimentación pésima, de 1500 calorías, y curiosamente llegaron muchos estudiantes de fuera de Santiago, becados y que son de Centros de Alto Rendimiento, ¿cómo le van a dar una dieta de 1500 calorías a un deportista?, varios se tuvieron que ir y me hago responsable de esto porque en más de alguna oportunidad los estudiantes se desmayaron por fatiga”.

 

Detrás de esta medida

Consultada por Proyecto Aurora acerca del trasfondo de esta medida, para Salazar significa seguir lapidando a la educación pública y silenciar el movimiento de los estudiantes organizados.Es terminar con la educación pública… Sabemos que los estudiantes han sido los pioneros en todo tipo de movilizaciones a través de la historia de Chile y lo que quieren con esto es acallar la voluntad del pueblo”.

En esta línea la presidenta del Centro de Padres del INBA, Lorena Ávalos, agregó que los estudiantes que se quedan hoy sin clases, por decisión municipal, “son alumnos con conciencia social, eso es lo que no le gusta al gobierno, le gustan los alumnos robots que se sienten y trabajen para lo que ellos quieren. Acá desfavorablemente para el gobierno, los chiquillos son pensantes, tienen autocrítica y son los que han movilizado al país”, argumentó Ávalos.

 

Aula Segura

Los llamados overoles blancos, los encapuchados lanzando molotovs a la policía, el continuo hostigamiento policial en colegios y liceos prácticamente sitiados por fuerzas represivas, no sólo en su exterior, con revisión de mochilas y golpizas a estudiantes, sino que utilizando elementos disuasivos como bombas lacrimógenas al interior de los recintos. Esas son algunas de las imágenes que más quedan desde la implementación de la polémica Ley Aula Segura del gobierno de Piñera aprobada en noviembre de 2018, una normativa que no sólo se gestó y se ha aplicado con gran resistencia en las diversas comunidades escolares, sino que además ha generado que el descontento estudiantil crezca y no se resuelvan las demandas de base. 

Sobre esta normativa, la presidenta del Centro de Padres del INBA, Lorena Ávalos dijo que muchos de los estudiantes judicializados con la Ley Aula Segura, tanto en el IN como en el INBA, han quedado desprotegidos. Según la apoderada la ministra Marcela Cubillos se comprometió, en su momento, a entregar nuevas oportunidades a los estudiantes expulsados, sin embargo la realidad ha sido muy diferente. “Ha sido completamente falso, los chicos han tenido que buscar cada uno un colegio donde poder irse, están plenamente identificados por todos los estamentos. Los chicos no han podido ingresar a las escuelas de Santiago porque ellos ya son un lunar negro dentro de la educación”, indicó.

Finalmente, la presidenta del Centro de Padres A-0 del Instituto Nacional, Karina Leyton, hizo un llamado a la unidad y expresión de la comunidad escolar.  “Nosotros estamos haciendo un llamado a unirnos, a manifestarnos, a demostrar su descontento y a hacer visible todas las problemáticas que por años hemos venido arrastrando dentro del IN, pero también dentro de cada comunidad. Nosotros tenemos visibilización, pero no todos los colegios de la comuna y del país la tienen, aquí hay carencias y carencias de las que el gobierno debe hacerse cargo.

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